El ministro del Interior, Enrique Riera, comunicó que Eduardo Del Castillo, exministro de Gobierno de Bolivia, y Roger Mariaca, fiscal general de ese país, ambos arrestados recientemente por su supuesta conexión con una red de protección del narcotraficante Sebastián Marset, también habrían brindado apoyo a las hermanas Villalba al impedir su captura en Bolivia a solicitud de las autoridades paraguayas. Riera afirmó que estas figuras del brazo logístico del grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) lograron escapar hacia Venezuela gracias a la protección directa de los altos funcionarios bolivianos actualmente detenidos.
El ministro mencionó que las autoridades paraguayas habían conseguido una orden de captura del Tribunal Superior de Justicia de Oruro, pero el fiscal general de Bolivia, que fue arrestado, 'se negaba a dictar una orden de detención a pesar de que contaba con un código rojo de Interpol'. Riera también explicó que se enviaron efectivos desde Paraguay para supervisar la detención, ya que no tenían jurisdicción en el país vecino, pero fueron engañados por el fiscal general boliviano.
'Este tipo (fiscal general) llamó a nuestros efectivos, que eran de la más alta calidad, y les dijo que los recogería a las 2 de la mañana, pero solo verían el proceso de detención, aunque no intervendrían. Desde luego que esas son las reglas del juego, mantuvieron a la embajadora desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, 12 horas, a una representante diplomática, una vergüenza. Nunca los pasaron a buscar a las 2 de la mañana', relató.
Continuó explicando que 'dieron la excusa de que la orden de detención del presidente de la Corte Suprema de Bolivia tenía un dictamen negativo de una asesoría jurídica de la Cancillería, imagínense, que una orden de la Corte tenga un dictamen negativo de una oficina administrativa, impensable', y añadió que 'para culminar la historia, las embarcaron en el aeropuerto de Viru Viru, y hoy están en Venezuela'.
Riera enfatizó que en esa ocasión se dejó escapar a las Villalba. 'Les acompañó al aeropuerto y les protegió. El mismo esquema con Marset, es un tipo que, por lo visto, estaba involucrado en cosas muy raras. Les permitieron abordar un vuelo internacional como si no tuvieran restricciones, desde un aeropuerto internacional, con protección policial, y no pudimos hacer nada, realmente fue una vergüenza', concluyó.
