Un número de intendentes consiguió su reelección, mientras que otros fueron derrotados en las votaciones.
Los casos más destacados incluyen a los intendentes de Tomás Romero Pereira y Ñemby, quienes enfrentan denuncias ante la Fiscalía y pedidos de intervención. Ambos perdieron en las elecciones municipales.
La condena del exsenador por un caso de título falso impactó negativamente en la campaña de su padre, quien también enfrentaba acusaciones por lesión de confianza, asociación criminal y estafa.
Entre las irregularidades se mencionan obras y servicios por un monto que fue pagado a una empresa privada, aunque se alega que fueron realizados por la Municipalidad.
En Tomás Romero Pereira, el concejal de Encuentro Nacional ganó con una diferencia del 20% frente al intendente saliente.
En Ñemby, el candidato del PLRA recuperó la intendencia con más del 53% de los votos, mientras que el intendente de la ANR obtuvo el 37,21%.
El intendente saliente enfrenta investigaciones por supuesta lesión de confianza y estafa, además de otras denuncias relacionadas con abusos.
En Caazapá, el intendente logró su reelección con una ventaja mínima, a pesar de las denuncias en su contra por varios delitos.
Este intendente es hermano de un senador y un exfiscal general, este último procesado por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
En Lambaré, el intendente de la ANR fue reelegido tras superar una disputa interna con una concejala, quien es esposa de un exdiputado cuestionado.
