El presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue recibido ayer por Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, en una significativa visita de trabajo en el Palacio Presidencial de Miraflores, en Caracas. Este encuentro representa el inicio de una nueva fase en las relaciones entre ambos países y establece las bases para una revitalización progresiva de los vínculos diplomáticos.
Peña compartió en sus redes sociales: “Trabajando en conjunto por un Paraguay más integrado. Avanzamos en una visita de trabajo con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez. Durante este encuentro de mutuo respeto, abordamos temas fundamentales como el proceso institucional de Venezuela, el fortalecimiento de la economía y nuestra lucha conjunta contra el crimen transnacional organizado. Además, dimos inicio a un diálogo enfocado en el bienestar de los ciudadanos y en el eventual restablecimiento de nuestras relaciones diplomáticas y consulares”.
Por su parte, Rodríguez publicó en su cuenta: “Venezuela y Paraguay vuelven a encontrarse. En Miraflores recibí al presidente Santiago Peña para avanzar en una nueva etapa de acercamiento, diálogo y cooperación, basados en la historia común como países de esta región. Este encuentro abre un espacio para retomar los vínculos bilaterales y construir nuevas oportunidades de trabajo conjunto en beneficio de nuestros pueblos”.
La Presidencia de Paraguay divulgó un comunicado conjunto acordado el 19 de septiembre por ambos gobiernos, que expresa: “Paraguay y Venezuela ratifican los principios de diálogo franco, abierto y respetuoso, con estricto apego a la soberanía nacional, la igualdad soberana de los Estados, la autodeterminación de los pueblos, la reciprocidad y el pleno cumplimiento del Derecho Internacional, en favor de la paz, la estabilidad y el bienestar compartido”.
El documento también destaca la importancia de generar espacios de encuentro entre los sectores productivos y comerciales para fomentar oportunidades de interés mutuo. Ambos gobiernos reafirmaron su compromiso de unir capacidades para impulsar el desarrollo económico integral, promover el comercio complementario y dinamizar los mecanismos de cooperación técnica, productiva y social, consolidando espacios de diálogo constructivo que beneficien directamente a ambos pueblos.
