El presidente de la República promulgó el 8 de octubre la Ley N.º 7714, que altera el Fondo de Jubilaciones y Pensiones de los legisladores, conocido como la “jubilación VIP”, en un momento crítico para Honor Colorado.
La ley fue sancionada automáticamente en agosto, tras la falta de tratamiento por parte de la Cámara de Diputados dentro del plazo constitucional. Aunque el Senado realizó algunas modificaciones, la esencia del régimen especial se mantuvo.
En junio del año anterior, el presidente defendió la jubilación de privilegio de los legisladores, argumentando que la crítica de la ciudadanía era hecha con “ligereza” al señalar que se jubilan a los 55 años con solo 10 a 15 años de aportes, recibiendo pensiones millonarias.
Peña expresó que el Congreso, a pesar de sus diferencias, ha apoyado las leyes propuestas y que, por ello, los congresistas “definitivamente se merecen” la jubilación VIP.
Contrario a lo que intentan presentar los legisladores con esta modificación, la jubilación de los congresistas seguirá siendo privilegiada, ya que, en comparación con los trabajadores del Instituto de Previsión Social (IPS), los legisladores recibirán pensiones hasta diez veces mayores, aportando diez años menos.
Se mantiene la obligación de aportar solo 10 años para acceder a la jubilación extraordinaria, que les permite cobrar el 60% de la dieta, y 15 años para la jubilación ordinaria, que les da derecho al 80% de sus dietas. En contraste, un empleado que percibe el salario mínimo y cumple con los requisitos de jubilación en IPS, al llegar a los 60 años y con 25 años de aportes, solo recibiría G. 3.044.000.
Además, aquellos que no cumplan con los requisitos en IPS no podrán retirar sus aportes, a diferencia de los legisladores, que pueden retirar hasta el 95% de sus aportes a la Caja Parlamentaria. La promulgación de esta jubilación VIP se produce en medio de la crisis que afecta al oficialismo colorado.
