Durante su intervención, el presidente Peña defendió su reciente visita a Caracas, donde se reunió con la presidenta encargada venezolana. Esta visita, la primera de un mandatario paraguayo a Venezuela en varias décadas, fue criticada por algunos sectores que la consideraron como un respaldo al régimen chavista. Peña aclaró que su intención no fue validar dicho régimen, afirmando que Paraguay apoya la democracia para el pueblo venezolano. Agregó que su viaje tenía como objetivo iniciar acciones para facilitar la transición hacia una democracia pluralista en Venezuela.
El presidente también se refirió a los conflictos en Oriente Medio, mencionando el impacto del cierre del estrecho de Ormuz en la economía global. Resaltó que los más vulnerables son quienes sufren las consecuencias de tales cierres. Hizo un llamado al cese inmediato de los ataques y a la apertura de rutas marítimas cruciales para la seguridad alimentaria y energética.
Por último, Peña advirtió sobre la posibilidad de un conflicto relacionado con Taiwán, una isla que se autogobierna y que es objeto de reclamaciones por parte de China, que no ha descartado acciones militares para su reintegración.
