El entorno que permitió el crecimiento de Paraguay a través de la apertura comercial, la producción agropecuaria y la integración regional está experimentando cambios significativos. Factores como la competencia entre Estados Unidos y China, el debilitamiento del multilateralismo, el avance de la inteligencia artificial y la búsqueda de seguridad energética y alimentaria están alterando las dinámicas existentes. Para Paraguay, este nuevo contexto implica tanto riesgos como la posibilidad de convertir sus fortalezas en activos de creciente relevancia.
Este análisis se deriva del informe titulado Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica, publicado por la Comisión de la CEPAL sobre Geopolítica, Globalización y Desarrollo. La CEPAL señala un cambio fundamental en la economía internacional, que se está moviendo de una lógica centrada en la eficiencia hacia una que prioriza la seguridad, la resiliencia y el control de recursos estratégicos. Las cadenas de producción están comenzando a reestructurarse, y las grandes potencias están utilizando el comercio, la inversión y la tecnología como herramientas de influencia.
La energía es uno de los sectores destacados. Según la Organización Latinoamericana de Energía, Paraguay se encuentra entre los países que generan casi toda su electricidad a partir de fuentes renovables. La CEPAL indica que la disponibilidad de electricidad limpia puede atraer actividades que requieren un alto consumo energético, desde manufactura avanzada hasta procesamiento de datos e inteligencia artificial. Este fenómeno se conoce como powershoring, que implica trasladar la producción a lugares donde hay energía limpia, segura, abundante y competitiva.
El reto para Paraguay sería convertir esta ventaja en producción dentro del país. Así, la discusión se amplía más allá de la cantidad de electricidad generada por Itaipú y Yacyretá, planteando la cuestión de cuántos empleos, inversiones, industrias y conocimientos pueden desarrollarse en torno a esta energía.
La segunda fortaleza identificada es la producción de alimentos.
