Los primeros cien días tras la asunción del nuevo intendente serán cruciales para demostrar la capacidad de organizar la administración y mejorar los servicios. La propuesta de LT Ciudad sugiere que cada decisión debe traducirse en tiempo recuperado, barrios habitables y oportunidades para los trabajadores.
El primer paso es conocer la situación financiera. Antes de anunciar proyectos, es esencial verificar los ingresos, deudas, vencimientos, contratos y compromisos pendientes. La revisión inicial debe diferenciar entre lo comprobado y lo que necesita auditoría, además de informar sobre los recursos disponibles para prestar servicios. La renegociación de obligaciones puede ser una alternativa, aunque requiere comparar costos y condiciones. El objetivo inicial es contar con un presupuesto ejecutable y prioridades financiadas.
El segundo aspecto es organizar el municipio para cumplir con el presupuesto. Es necesario revisar la nómina, verificar funciones y asistencia, identificar capacidades y asignar responsabilidades para conocer quién realiza cada tarea. Cada área debe tener objetivos claros y seguimiento. También es fundamental acordar con la Junta Municipal una agenda pública de decisiones. La gobernabilidad debe respaldar los servicios y proyectos; cualquier reorganización debe seguir procedimientos y contar con documentación adecuada.
El tercer frente se centra en la atención a la calle: recolección, limpieza, baches peligrosos y mantenimiento. Es necesario publicar las rutas, frecuencias y zonas de intervención, así como establecer un canal de reclamos con seguimiento y respuesta. La recuperación de camiones y equipos puede ser tan urgente como la contratación de obras. La mejora debe ser evaluada a través de la continuidad del servicio y la reducción de fallas, priorizando los barrios más necesitados.
La cuarta prioridad es mitigar riesgos antes de la próxima emergencia. Se deben identificar los puntos de inundación, limpiar sumideros, revisar cauces y preparar protocolos con las instituciones competentes. Los mercados y lugares de alta concurrencia requieren inspecciones de seguridad y accesos para emergencias. En estos cien días, se pueden corregir obstrucciones y situaciones críticas, mientras se avanza en estudios, costos y un calendario verificable para los grandes desagües.
El quinto aspecto es mejorar la movilidad diaria. Se deben priorizar cruces seguros, semáforos funcionales, veredas accesibles y paradas protegidas, especialmente en las rutas hacia escuelas, centros de salud y lugares de trabajo. La PMT necesita procesos claros para garantizar la movilidad.