Lilian Samaniego, senadora colorada disidente, atribuyó al senador Gustavo Leite la incertidumbre que rodea al sistema financiero, acusándolo de tener intereses personales en un banco. La legisladora instó a que las diferencias entre los sectores de Honor Colorado se solucionen en el “quincho” y no perjudiquen a los ahorristas ni a la reputación nacional. “El responsable de esta zozobra, de esta incertidumbre, empezó el senador Gustavo Leite, porque tiene un interés con un banco, que ustedes van a averiguar cuál”, afirmó Samaniego, quien consideró que el conflicto se origina en intereses individuales y cuestionó que las disputas internas del oficialismo afecten la confianza de la ciudadanía.
Samaniego enfatizó que la seguridad de los ahorristas debe prevalecer sobre las luchas entre grupos de poder. Según su declaración, la controversia ha generado inquietud entre los ciudadanos que tienen sus ahorros en diversas entidades bancarias, incluidos jubilados del Instituto de Previsión Social. “Eso es ser antipatriota”, expresó en referencia a la conducta que le atribuye a Leite.
La senadora criticó que la disputa entre miembros del mismo movimiento político haya impactado en el sistema financiero y exigió que las diferencias se resuelvan fuera de las instituciones, evitando así generar temor entre los ahorristas. “Lleven sus peleas y solucionen sus peleas, como lo dicen folclóricamente en el quincho”, manifestó Samaniego, aludiendo a las disputas internas del oficialismo colorado.
Samaniego subrayó que el conflicto no fue provocado por la disidencia colorada ni por la oposición, sino que, según su perspectiva, surgió entre miembros de Honor Colorado. En este contexto, mencionó a Gustavo Leite, Antonio Barrios y al presidente del Congreso como los senadores implicados en la controversia. “¿Cómo van a llevar la pelea a lo más sólido que tiene el Paraguay, que es su sistema financiero?”, cuestionó.
La senadora advirtió que la controversia no solo genera preocupación entre los clientes bancarios, sino que también puede dañar la imagen internacional de Paraguay. Destacó el grado de inversión que las calificadoras Moody’s y Standard & Poor’s han otorgado al país y sostuvo que la reputación financiera paraguaya es el resultado de un proceso de construcción a largo plazo. “Afecta la imagen país que se construyó desde hace 20 años”, manifestó, al cuestionar que las diferencias políticas y económicas puedan poner en riesgo la confianza alcanzada.
Además, relató que ha recibido mensajes de jubilados y ciudadanos preocupados por sus depósitos, especialmente de aquellos que le preguntaron si debían retirar su dinero.
