La celebración eucarística de este domingo fue precedida por una representación teatral realizada por estudiantes del Colegio San Roque González de Limpio, que recordó la vida del santo y su testimonio de fe. El cardenal Adalberto Martínez Flores, arzobispo metropolitano de Asunción, dirigió el mensaje a los jóvenes, instándolos a reconocer su lugar y misión en la Iglesia y en la sociedad. Martínez Flores destacó que cada individuo tiene responsabilidades en 'la viña', que representa los espacios cotidianos de su vida, como la familia, el colegio, la universidad, el trabajo, el barrio, la Iglesia y el país.
En este contexto, el cardenal recordó que San Roque González nació en Asunción hace 450 años y que, tras responder a su vocación religiosa, se dedicó a fundar comunidades y llevar a cabo la evangelización, siempre acompañado de otros misioneros. Subrayó que las generaciones actuales son herederas de los caminos trazados por aquellos pioneros en el país.
El arzobispo también exhortó a los jóvenes a no permitir que quienes promueven la violencia, la corrupción o la indiferencia ocupen espacios en la sociedad. Mencionó problemas que aquejan al país, como el crimen organizado, la trata de personas, el tráfico de drogas, los secuestros, las desapariciones y la violencia.
Asimismo, criticó la corrupción y la acumulación de riquezas obtenidas de manera ilícita, mientras persisten carencias en áreas como salud, educación, vivienda y empleo digno. Su mensaje incluyó a las familias campesinas, pueblos indígenas y comunidades empobrecidas, así como la necesidad de proteger el medio ambiente. Cuestionó la deforestación, la contaminación de cuerpos de agua y el uso irresponsable de los recursos naturales.
Finalmente, instó a los jóvenes a no asociar sus vidas con las drogas, el dinero fácil, la violencia o la corrupción, sino a utilizar sus talentos en beneficio de los demás, animándolos a convertirse en una generación comprometida.