La dinámica de poder en la Cámara Baja se está reconfigurando en medio de una intensa lucha por el control de los 17 departamentos, entre el Ejecutivo, encabezado por el presidente de la República y el titular del Partido Colorado. Honor Colorado podría retener solo algunas bancas de sus miembros más leales, ya que de los 35 diputados cartistas, se estima que solo permanecerían entre seis y siete, sin contar un posible acuerdo con la disidencia colorada que cuenta con seis integrantes.
Los primeros indicios de esta contienda por el dominio de las Cámaras sugieren que el peñismo podría alcanzar casi el 75% de los diputados colorados, mientras que Honor Colorado y la disidencia se quedarían con apenas 12, si se confirma la desbandada. Dentro del cartismo, se espera que algunos diputados se mantengan, mientras que otros aún no han mostrado una inclinación clara hacia ninguno de los bandos, lo que sugiere que están en proceso de negociación. Algunos diputados, como el de Amambay y el de Central, aún no han definido su alineación.
