A lo largo de su historia, Última Hora se ha adaptado a los avances tecnológicos, manteniendo su compromiso con los lectores de ser un medio plural, crítico e independiente, basado en la credibilidad. En este contexto, se han definido principios para el uso de la inteligencia artificial, con el fin de asegurar que estas herramientas complementen la labor de los periodistas sin reemplazar su juicio profesional.
La política editorial sobre la inteligencia artificial se fundamenta en cinco principios esenciales: establecer normas para su uso en la redacción que aseguren su correcta aplicación y optimicen el trabajo periodístico como una herramienta colaborativa; reforzar el papel de los periodistas y editores como garantes de la veracidad de la información, evitando confusiones generadas por la IA; fomentar su utilización como apoyo para el procesamiento de datos, la optimización de tareas y la mejora de la calidad del contenido; capacitar al personal de redacción sobre el uso, alcances, limitaciones y riesgos de la inteligencia artificial; y asegurar que su implementación se realice con transparencia, responsabilidad y supervisión humana en todas las fases del proceso informativo.
La normativa sobre el uso de la inteligencia artificial en la redacción incluye: la posibilidad de utilizar la IA para la transcripción de entrevistas y audios, siempre con una revisión humana posterior que garantice la fidelidad y precisión; el uso de la IA para detectar errores ortográficos y gramaticales, así como para sugerir mejoras de estilo, sin sustituir el criterio editorial; y la utilización de la IA para organizar información, resumir contenidos internos y asistir en tareas repetitivas, asegurando que toda la información sea verificada y contrastada.
