La imagen del reencuentro entre Horacio Cartes, presidente de la ANR, y Mario Abdo Benítez, exjefe de Estado, se difundió rápidamente en las redes sociales. Este encuentro privado tuvo lugar en la residencia de Édgar “Beto” Melgarejo y representa un cambio significativo en la dinámica interna del partido. Fuentes del partido indicaron que ambos líderes habían mantenido conversaciones telefónicas en varias ocasiones antes de este encuentro, que fue propuesto por Abdo Benítez. Este acercamiento se produce tras años de distanciamiento y confrontaciones públicas entre ambos referentes del coloradismo.
El diálogo entre Cartes y Abdo Benítez no es un hecho aislado, ya que ocurre en un contexto de definiciones para las internas de 2028. Se realizó un día después de que el líder de Honor Colorado decidiera modificar la chapa presidencial y optara por Juan Carlos Baruja como candidato. Además, tuvo lugar tras una cumbre en la que los movimientos de la disidencia, como Fuerza Republicana, Colorado Añetete y Causa Republicana, establecieron una hoja de ruta para consensuar una propuesta única de oposición interna.
Las fuentes coinciden en que la reconfiguración del panorama político impulsó el diálogo entre ambos líderes. A pesar de las disputas verbales y las diferencias en los modelos de gestión que mantuvieron distantes a ambas facciones, las urgencias de gobernabilidad y la necesidad de dar previsibilidad a la contienda de 2028 han permitido el surgimiento de una etapa de pragmatismo político. Este acercamiento genera un gran impacto en la dirigencia de base y en los estamentos legislativos, abriendo interrogantes sobre las futuras alianzas o reglas que regirán en las próximas internas de la ANR.
