El autor de la iniciativa, Yamil Esgaib, enfatizó la necesidad de contar con una legislación más estricta para “proteger a las familias de las consecuencias negativas de estas denuncias, como la separación de los hijos y el encarcelamiento injusto”. Durante su intervención, el legislador expresó su preocupación por la falta de conciencia social sobre el impacto de estos actos, que pueden resultar en situaciones dramáticas, donde “gente que va preso por años de repente y que no le ven a sus hijos”.
En este sentido, destacó que el proyecto establece una escala de sanciones diferenciadas según el efecto de la acción: “La pena privativa de libertad podrá ser aumentada hasta 6 años” en casos donde la persona acusada falsamente sea encarcelada, mientras que la pena base se establece en hasta 5 años o multa.
Frente a las críticas sobre el posible temor que la ley podría generar en víctimas reales de violencia al momento de buscar justicia, Esgaib minimizó estas preocupaciones, subrayando que la correcta aplicación de la ley dependerá de la rigurosidad de las instituciones. El parlamentario instó a los operadores de justicia a actuar con mayor prudencia, señalando que esto dependerá de la buena intención de la justicia, la Fiscalía y de los testigos, y criticó que actualmente “se va a hacer una denuncia falsa y sin miramientos se va preso el prójimo”.
Finalmente, el diputado aclaró que la propuesta tiene un alcance general y está diseñada para disuadir tanto a quienes realizan denuncias falsas como a testigos que mienten. Afirmó que el objetivo principal de la modificación al Código Penal es poner fin a los conflictos internos mal gestionados: “Familias divididas por culpa de esta situación (...) Yo creo que eso tenemos que acabar con eso de una vez”.
