Dionisio Borda, exministro de Hacienda, abordó las inquietudes relacionadas con Ueno y el control ejercido por el Banco Central del Paraguay (BCP). Alertó sobre los peligros de la concentración y las operaciones con empresas vinculadas, aunque manifestó su confianza en que las entidades de supervisión mantendrán su autonomía frente a la influencia política. El sistema financiero paraguayo ha estado bajo el escrutinio en las últimas semanas, tras la aprobación por parte de la Cámara de Senadores de un pedido de informes al BCP, que incluye 31 preguntas específicas sobre las operaciones de las entidades bancarias, con un enfoque particular en Ueno Bank y las acciones del organismo regulador.
Este requerimiento busca esclarecer, entre otros aspectos, el cumplimiento de los límites prudenciales en las operaciones con empresas vinculadas, posibles medidas correctivas, la venta de cartera, la concentración de fondos públicos y la situación de una excepción contable concedida tras la absorción de Visión Banco. Uno de los puntos del cuestionario se dirige a la “trazabilidad interna de las advertencias” y consulta al BCP sobre la existencia y gestión de un memorando fechado el 10 de julio de 2026, atribuido al entonces gerente de Supervisión, Fernando Rivarola, quien actualmente forma parte del Directorio de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). Este documento es conocido como “el informe Rivarola”.
Los senadores indagan si el memorando fue recibido por la Superintendencia de Bancos, qué procedimiento se le otorgó, si llegó al Directorio del BCP y si hubo discrepancias entre el criterio técnico de la Gerencia de Supervisión y la decisión final de la Superintendencia. El contenido completo de dicho memorando no es de conocimiento público y el Senado ha solicitado su envío al BCP. La solicitud fue formalmente presentada a la entidad la semana pasada, otorgando un plazo de 15 días para su respuesta. Entre las preguntas también se incluye qué evaluación realizó el BCP sobre el riesgo derivado de la concentración de depósitos públicos y recursos del Instituto de Previsión Social (IPS) en Ueno Bank, que, según datos oficiales, concentra aproximadamente G. 5,1 billones hasta julio, equivalentes a unos US$ 862 millones al tipo de cambio de ese mes, provenientes del Estado y de la previsional.
Simultáneamente, la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) llevó a cabo dos reuniones en septiembre con el presidente de la República. La primera tuvo lugar el 10 de septiembre, un día después de la aprobación de los pedidos de informes del Senado, y concluyó sin declaraciones públicas. La segunda reunión se realizó el viernes pasado.
