Después de varios días de tensiones y bloqueos, la Junta Municipal de Asunción consiguió llevar a cabo una sesión y dar entrada al contrato colectivo firmado por Luis Bello con los sindicatos. Luego de dos intentos fallidos y numerosas manifestaciones, los 15 concejales de la bancada colorada, tanto cartistas como disidentes, lograron el quórum necesario este viernes para una sesión extraordinaria. El oficialismo, alineado, consiguió que se introdujera el controvertido contrato colectivo que el intendente Luis Bello (ANR-cartista) firmó con tres sindicatos.
La oposición acusó a la candidatura oficialista de Camilo Pérez (ANR-HC) de ejercer presión y de utilizar tácticas para evitar el debate, en un contexto electoral que se vuelve relevante dado que se trata de una institución pública con más de 9.000 funcionarios, un grupo clave para las aspiraciones políticas en la capital.
La homologación del contrato es promovida por el intendente Luis Bello (ANR-cartista) junto a tres sindicatos principales: Sindicato Municipal de Trabajadores de la Ciudad de Asunción (Simuca), Sindicato Municipal de Trabajadores de la Ciudad de Asunción (Sitrama) y Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Asunción (Sinoema).
La inclusión del documento en la Junta Municipal, para su aprobación o rechazo, se realizó en un ambiente de alta tensión institucional y tras dos días de protestas por parte de los sindicatos, que incluyeron la ocupación de oficinas clave y el cierre temporal de la avenida Mariscal López.
La sesión de este viernes fue notable por la inesperada reaparición de los concejales colorados cartistas Karina Acuña y César 'Ceres' Escobar, quienes habían estado ausentes en las dos sesiones anteriores, además de los colorados disidentes Carlos González y Rosanna Rolón. Con su participación, el oficialismo aseguró los números necesarios para remitir el expediente directamente a la comisión de Legislación.
El ingreso del documento se dio en medio de la presencia de un centenar de funcionarios municipales que, con gritos, cánticos y hasta insultos, presionaron a los concejales opositores y celebraron con entusiasmo el quórum completo de la bancada colorada. La oposición denunció tácticas dilatorias y 'chicanas' organizadas por la Presidencia de la Junta, liderada por Arturo Almirón, para evitar el debate político.
