Cerro Porteño se encuentra en un ambiente negativo en el ámbito deportivo tras su derrota ante Sportivo Trinidense, lo que ha generado rumores sobre la posibilidad de que la directiva, encabezada por Blas Reguera, tome decisiones drásticas al finalizar el año. La caída por 2 a 1 en Itauguá dejó al equipo en la octava posición del Clausura, lejos de los primeros lugares y con un rendimiento que ha encendido las alarmas en Barrio Obrero, donde se requieren respuestas inmediatas.
El entrenador Costas destacó una problemática que ya se había comentado, mencionando que “hay jugadores que tienen que bajar de peso” y que algunos finalizan los entrenamientos sin energía. También criticó la debilidad del equipo en las jugadas de pelota parada, señalando que “no puede ser que todos los goles nos hacen de córner, y aparte cabecean solos”.
Estas declaraciones han generado incertidumbre sobre el futuro del plantel. Se rumorea que la directiva está proyectando el operativo 2027, lo que implicaría una renovación del equipo. Existe descontento por el rendimiento de ciertos jugadores, algunos de los cuales tienen salarios elevados en comparación con su desempeño en el campo.
Entre los señalados se encuentran Agustín Almendra, con un salario de 60.000 dólares, y Gastón Giménez, quien percibe 75.000 dólares. Se espera que a fin de año se tomen decisiones sobre su continuidad o posibles reducciones salariales.
Mientras tanto, el plantel principal enfrenta dificultades, pero Araújo ha tenido un regreso positivo, jugando 56 minutos en la Reserva tras una larga inactividad debido a una lesión de rodilla. El próximo encuentro del Ciclón será contra Sportivo 2 de Mayo el lunes 5 de octubre, donde Costas tendrá la oportunidad de trabajar en la recuperación del equipo y su identidad.
