Hoy es un día crucial para Cerro Porteño, ya que el Tribunal Disciplinario de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) deberá decidir si se mantiene o se modifica la sanción impuesta a Lucas Quintana, quien fue expulsado en el partido contra Sportivo Ameliano. El club azulgrana ha presentado un pedido para anular la tarjeta roja mostrada por el árbitro, argumentando que la decisión fue errónea.
Cerro Porteño basa su solicitud en un aspecto que consideran clave, dado que la Comisión de Árbitros de la APF determinó que el defensor actuó con una fuerza insuficiente para que su acción se considerara violenta, sugiriendo que, en todo caso, se debería haber mostrado una tarjeta amarilla.
Este pronunciamiento alimenta las esperanzas del club de lograr un fallo favorable. Aunque Cerro busca que la expulsión sea revocada, también espera que, al menos, se reduzca la sanción automática que le correspondería al jugador.
La situación es significativa, ya que Quintana, al ser el capitán del equipo, podría enfrentar una suspensión de tres partidos: uno por la tarjeta roja directa y dos adicionales por ser el portador del brazalete de capitán, según el régimen disciplinario vigente.
La preocupación en el entorno de Cerro Porteño se centra en la relevancia de los próximos compromisos, entre los que destaca el superclásico contra Olimpia, programado para el 1 de noviembre, así como la semifinal de la Copa Paraguay, que se jugará en breve. La ausencia del defensor en estos partidos sería una baja considerable en una fase decisiva de la temporada.
Además del caso de Quintana, el club ha solicitado la suspensión de los árbitros implicados, invocando el artículo 65 del Código Disciplinario de la APF, que se refiere a las “Incapacidades técnicas de los árbitros”. Esta norma prevé sanciones que pueden incluir suspensiones de entre seis meses a un año, dependiendo de las circunstancias y la gravedad de los hechos.
