Durante la misa celebrada en la Catedral Metropolitana, el cardenal Adalberto Martínez Flores abordó la situación de niños y adolescentes que se ven obligados a dejar sus hogares debido a conflictos, pobreza, violencia y otras circunstancias adversas. Subrayó la importancia de prevenir la trata y la explotación, así como de facilitar la reunificación familiar y asegurar el acceso a la educación e integración.
El cardenal también hizo referencia a la migración interna en Paraguay, mencionando el desplazamiento de familias hacia Asunción, el Gran Asunción y otras localidades en busca de empleo, educación, atención médica y mejores condiciones de vida. Propuso que los municipios se ocupen de las necesidades de los asentamientos, proporcionando infraestructura, servicios básicos, viviendas y regularización de terrenos.
Además, enfatizó que las autoridades a nivel municipal, departamental y nacional deben colaborar y cumplir con sus responsabilidades. En el contexto de las campañas electorales, afirmó que las promesas deben materializarse en acciones concretas y resaltó la relevancia de “cumplir lo que se dice”.
Finalmente, instó a parroquias, comunidades y familias a ofrecer acogida, orientación y apoyo a las personas migrantes. Informó que el 5% de las colectas de las celebraciones se destinará a la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal Paraguaya, que se encarga de acoger, proteger y acompañar integralmente a migrantes, refugiados y desplazados, priorizando su dignidad humana y espiritual.
