Un grupo de pobladores de asentamientos rurales se ha movilizado en la ruta PY11, en la localidad de Aguerito, en el distrito de Santa Rosa del Aguaray, para exigir la liberación de Elvio Benítez, quien está bajo vigilancia electrónica. Los manifestantes consideran que las restricciones judiciales impuestas a Benítez son una forma de persecución y criminalización de su lucha social.
La movilización busca presionar a la Justicia para que revise las limitaciones que le impiden a Benítez desplazarse con libertad. Eulalio López, un dirigente campesino, expresó que consideran injusta la situación de Benítez y solicitó que se le permita recuperar su libertad ambulatoria.
Ernesto Benítez, hermano del dirigente, indicó que los demás acusados en la misma causa han recuperado su libertad mediante medidas alternativas, mientras que Elvio sigue residenciado en Santa Rosa del Aguaray. La familia ve esta diferencia como una posible persecución.
Alba Ocampos advirtió que esta movilización es solo el comienzo de una serie de acciones y que, de no recibir una respuesta positiva a su solicitud de libertad, las protestas podrían intensificarse.
Elvio Benítez enfrenta dos causas penales. En una de ellas, relacionada con presunta apología del delito, logró obtener medidas alternativas a la prisión, pero aún tiene restricciones electrónicas y permanece en una vivienda de Santa Rosa del Aguaray. La segunda causa está vinculada a los eventos ocurridos durante el conflicto por la estancia Lusipar, donde fue imputado por supuestos delitos de invasión de inmueble ajeno, asociación criminal y tentativa de homicidio, entre otros cargos relacionados con un enfrentamiento que tuvo lugar el 5 de diciembre de 2025.
La defensa de Benítez ha solicitado nuevamente la revisión de las medidas cautelares en esta segunda causa, con el fin de lograr su libertad ambulatoria. La fiscal Laura Romero está a cargo de la causa por presunta apología del delito, mientras que la investigación sobre el conflicto de Lusipar involucra a la fiscal Marlene Florentín.
Benítez estuvo recluido en la Penitenciaría de Emboscada tras presentarse voluntariamente el 28 de abril en la Comisaría 18ª de Santa Rosa del Aguaray, después de haber estado casi cinco meses con orden de captura. Su presentación ocurrió un día después de anunciar su candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Convergencia Popular Socialista, y posteriormente fue trasladado a Asunción y enviado a la penitenciaría.
