A menos de una semana de las elecciones municipales del 4 de octubre, el intendente Luis Bello, en colaboración con tres sindicatos principales, está impulsando la aprobación acelerada de un nuevo contrato colectivo de trabajo. Este documento busca comprometer millones de dólares en bonificaciones y beneficios laborales, con la intención de mantener el control sobre más de 9.000 funcionarios municipales, favoreciendo así la candidatura de Camilo Pérez.
Sin embargo, Pérez ha manifestado su descontento con esta situación. La Municipalidad de Asunción se encuentra en medio de una intensa disputa política debido al tratamiento urgente de un nuevo contrato colectivo de trabajo. Tras su ingreso formal en una sesión extraordinaria el viernes pasado, el oficialismo colorado y los sindicatos aliados desean que el documento sea aprobado sin debate en la sesión ordinaria programada para este miércoles.
Esta estrategia busca concretar la homologación normativa a solo cuatro días de las elecciones municipales del próximo domingo. Diversos sectores de la oposición han denunciado que esto constituye una táctica electoralista para garantizar lealtades partidarias utilizando los recursos y la estructura de la comuna.
La plantilla de recursos humanos de la institución municipal está compuesta por más de 9.000 funcionarios, incluyendo personal nombrado, contratado y jornaleros, lo que representa un importante caudal electoral para el Partido Colorado en Asunción.
Detrás de la presión para concretar este acuerdo urgente se encuentran el Sindicato Municipal de Trabajadores de la Ciudad de Asunción, el Sindicato de Obreros y Empleados de la Municipalidad de Asunción y el Sindicato Municipal de Trabajadores de la Ciudad de Asunción. Estos tres gremios, que agrupan a aproximadamente 7.000 afiliados, exigen la firma inmediata del convenio.
El nuevo contrato colectivo presenta cambios significativos en comparación con el documento anterior, especialmente en lo que respecta a bonificaciones y compensaciones económicas vigentes.
