La Cámara de Apelaciones dejó sin efecto la condena por difamación contra la activista María Esther Roa, en un caso relacionado con el abogado Guillermo Duarte Cacavelos. Este último criticó la decisión, señalando que no se aclaró si habrá un nuevo juicio o un sobreseimiento.
La Cámara de Apelaciones revocó la condena por difamación que pesaba sobre la activista María Esther Roa, en el marco de un litigio por calumnias contra el abogado Guillermo Duarte Cacavelos. El abogado calificó esta resolución como un “delirio procesal” y manifestó que el tribunal no especificó si se llevará a cabo un nuevo juicio, una absolución o un sobreseimiento. El conflicto legal surgió a raíz de una publicación de Roa en redes sociales, en la que compartió un video y un audio en el que supuestamente se escuchaba al abogado contactando a un ministro de la Corte Suprema para influir en un caso penal.
Duarte Cacavelos, en diálogo con ABC Cardinal, comentó sobre el contenido del material mencionado. “Es un video que tenía supuestamente mi voz, llamándole por teléfono a un ministro y diciéndole que saquen ya los camaristas que resuelvan el caso de mi suegro”, explicó. El abogado destacó que “cualquiera que haya escuchado ese audio” podría darse cuenta de que no era auténtico. “No hacía falta hacer un perito para darse cuenta de que era una publicación creada. La pericia determinó que ni siquiera fue por IA, fue por un montaje simple y llano”, enfatizó.
A pesar de que Roa incluyó en su publicación frases como “no sabemos si es verdad o no”, Duarte Cacavelos presentó una querella por calumnias y difamación, argumentando que existió una intención maliciosa de perjudicar su imagen. “Ella se defendía diciendo que subió sin querer, sin saber si era verdad o no. Pero todo el texto que ella escribió para darle un contexto al video tenía una sola intención, que es mancillar mi honor y mi reputación. Cuando ella misma dice en su posteo ‘no sé si es verdad o no’, ahí ya está advirtiendo que si tiene la probabilidad de que es mentira, igual sube. Y eso ya es un hecho punible de difamación”, afirmó el profesional del derecho.
En abril pasado, la jueza Mesalina Fernández había declarado culpable a la activista, imponiéndole una multa equivalente a 100 días de salario (dos jornales por día, con suspensión de la ejecución) por el delito de difamación.
Guaraníme (guaraní)
Traducción automática, sin revisión lingüística humanaCámara de Apelaciones anula condena a Esther Roa
La Cámara de Apelaciones dejó sin efecto la condena por difamación contra la activista María Esther Roa, en un caso relacionado con el abogado Guillermo Duarte Cacavelos. Este último criticó la decisión, señalando que no se aclaró si habrá un nuevo juicio o un sobreseimiento.
La Cámara de Apelaciones revocó la condena por difamación que pesaba sobre la activista María Esther Roa, en el marco de un litigio por calumnias contra el abogado Guillermo Duarte Cacavelos. El abogado calificó esta resolución como un “delirio procesal” y manifestó que el tribunal no especificó si se llevará a cabo un nuevo juicio, una absolución o un sobreseimiento. El conflicto legal surgió a raíz de una publicación de Roa en redes sociales, en la que compartió un video y un audio en el que supuestamente se escuchaba al abogado contactando a un ministro de la Corte Suprema para influir en un caso penal.
Duarte Cacavelos, en diálogo con ABC Cardinal, comentó sobre el contenido del material mencionado. “Es un video que tenía supuestamente mi voz, llamándole por teléfono a un ministro y diciéndole que saquen ya los camaristas que resuelvan el caso de mi suegro”, explicó. El abogado destacó que “cualquiera que haya escuchado ese audio” podría darse cuenta de que no era auténtico. “No hacía falta hacer un perito para darse cuenta de que era una publicación creada. La pericia determinó que ni siquiera fue por IA, fue por un montaje simple y llano”, enfatizó.
A pesar de que Roa incluyó en su publicación frases como “no sabemos si es verdad o no”, Duarte Cacavelos presentó una querella por calumnias y difamación, argumentando que existió una intención maliciosa de perjudicar su imagen. “Ella se defendía diciendo que subió sin querer, sin saber si era verdad o no. Pero todo el texto que ella escribió para darle un contexto al video tenía una sola intención, que es mancillar mi honor y mi reputación. Cuando ella misma dice en su posteo ‘no sé si es verdad o no’, ahí ya está advirtiendo que si tiene la probabilidad de que es mentira, igual sube. Y eso ya es un hecho punible de difamación”, afirmó el profesional del derecho.
En abril pasado, la jueza Mesalina Fernández había declarado culpable a la activista, imponiéndole una multa equivalente a 100 días de salario (dos jornales por día, con suspensión de la ejecución) por el delito de difamación.