La Misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) reiteró su recomendación, previamente expresada en 2023, de hacer cumplir de manera efectiva la legislación que prohíbe la divulgación de encuestas y bocas de urna fuera de los plazos establecidos. En las elecciones municipales del pasado domingo, los resultados de las bocas de urna mostraron cifras muy diferentes a las que luego presentó la Justicia Electoral. Especialistas discutieron esta problemática.
Una de las analistas, Katia Gorostiaga, docente e investigadora en Ciencias Sociales y Ciencias Políticas, indicó que el inconveniente radica en el uso que se le da a esos sondeos. "El Código Electoral es claro: se pueden recopilar datos durante la jornada electoral, pero su difusión debe realizarse después del cierre de las mesas", explicó. Agregó que, dado que las mesas cerraron a las 17:00, no se debería haber divulgado la boca de urna antes de las 18:00. Sin embargo, muchos medios comenzaron a hacerlo alrededor del mediodía, lo que constituye una infracción a la normativa electoral, independientemente de que se haya hecho bajo seudónimos. Gorostiaga subrayó que el problema no es la boca de urna en sí, sino que los medios, redes sociales y otros actores difunden esos resultados sin respetar los plazos legales.
Por su parte, Mario Villalba, analista político, expresó que parece que ciertos grupos están indicando: "Bueno, te contrato y te sigo contratando siempre que, digamos, me dé un resultado que sea favorable, que me beneficie; entonces son, se ve, como boca de urna o encuestas a medida, y eso es preocupante". Villalba instó a que se exija a las encuestadoras que revelen el método científico que utilizan para determinar si seguirán siendo contratadas en el futuro. "Es necesario revisar el método científico que se aplica, y las empresas encargadas deben rendir cuentas sobre la metodología utilizada", concluyó.
